De la misma manera que ocurre con las carcajadas, sucede con los goles. Un claro ejemplo es lo que ocurrió en el Ciutat de Valencia. Roger fue el gran protagonista del partido y, mientras veía cómo a los jugadores rivales les sonreía la gracia del gol en la primera parte, él solo era capaz deSigue leyendo «El que ríe el último, ríe mejor.»
